William Jackson publica en
http://www.gcn.com/25_01/tech-report/37900-1.html un escueto pero interesante artículo sobre la seguridad en IPv6, el protocolo base de comunicaciones que seguirá al actual IPv4.
Entre otras reflexiones, se habla sobre la posible madurez del protocolo para ser usado con IPSec, el problema que supondrá para muchos dispositivos el uso de cabeceras más largas y el impacto en la administración cotidiana de redes (el escaneo secuencial de rangos de red se volverá impracticable).
Este punto es especialmente interesante por el cambio que introducirá el protocolo. Según calculó la IETF, para el 2008 más o menos, el problema de falta de direcciones IP se volvería crítico. Gracias a IPv6 la carencia será solventada sobradamente, pues funciona con 128 bits. Si el "espacio" de direcciones que se consigue con IPv4 fuese comparado con un milímetro, el que se consigue con IPv6 es de ochenta veces el diámetro del sistema galáctico.
Otra de las grandes ventajas de IPv6 será la capacidad de que todas y cada una de las máquinas puedan comunicarse entre sí. Actualmente se trabaja con el modelo de traducción de direcciones NAT (Network Address Translation) en el que un ordenador conectado a Internet en una red interna, "esconde" su dirección de forma que para el resto de Internet en el exterior tan solo existirá un única dirección para todo sistema detrás del dispositivo de salida. Con IPv6, habrá tantas direcciones que cada máquina podrá comunicarse libremente hacia el exterior e identificarse con su dirección única.
Dispondremos de tiempo suficiente para que IPv6 se asiente y depure, pues se estima que la versión actual será soportada hasta 2025, pero, sin duda, con IPv6 seremos testigos de nuevos problemas de seguridad que quizás todavía no imaginamos.