Mi
bicho particular sigue creciendo y sus payloads evolucionan. Ahora ha cogido la costumbre de atacar un par de librerías con cosas de informática que tengo justo detrás de la mesa del ordenador de casa. De momento su ámbito de actuación se centra en las dos baldas inferiores, que tienen libros que no utilizo, aunque empieza a amenazar a la tercera balda.
Ayer sacó un libro del que ni me acordaba, debió ser de los primeros de informática que tuve, de esos con los que te pica el gusanillo de la programación:

Básicamente tenías que teclear un montón de líneas de código que no entendías, más tarde debías revisarlo todo varias veces porque seguro que habías cometido errores al copiar, y por último, con un poco de suerte, obtenías una cosa que hoy día no se podría denominar juego. Eso sí, una vez que lograbas que aquello funcionara la satisfación era completa.

Después te animabas a cambiar una cosa aquí, otra por allí, y al final ibas entendiendo para que servían aquellos comandos de las líneas que habías tecleado.
Viendo hoy a mi sobrino, de la generación Windows, la PlayStation y PSP (que he tenido que regalarle este año para la comunión), me pregunto cuando sentirá el gusanillo de la programación o de investigar como funciona un ordenador. Eso sí, nos ponemos con el juego de futbol de turno y me mete unas palizas de campeonato, maneja los mandos como nadie, hasta logra que España gane.
Esta abstracción en la que vivimos, informáticamente hablando, tiene como todo sus pros y sus contras. Por un lado facilita que cualquiera pueda manejar un ordenador, por otro esa falta de necesidad de conocimiento especializado se traduce en usuarios y sistemas más vulnerables.
Y lo mismo se puede extrapolar al ámbito "profesional" y de la seguridad, hoy día un "administrador de sistemas" te puede montar un servidor en Internet a golpe de ratón sin necesidad de tener muchos conocimientos técnicos. Claro, después pasa lo que pasa.
Hay tal cantidad de tecnología y todo avanza a velocidad de vértigo que parece que debemos conformarnos en conocer parte de ella funcional y superficialmente. Hoy día con suerte puedes especializarte en un área, saber bastante de algo concreto y un poco de muchas cosas (quitando a Jesús Cea, que sabe mucho de todo, pero no cuenta porque tenemos comprobado que no es humano). Yo mismo siento muchas veces que estoy involucionando... tengo la sensación de que cada vez controlo menos la tecnología e informática que me rodea. ¿No te ocurre?